
Cómo funciona la aerotermia y cuánto se ahorra en calefacción
Tienes en la cocina, ahora mismo, una máquina que lleva toda la vida haciendo lo mismo que la aerotermia sin que nadie se lo agradezca: tu frigorífico. Saca el calor de dentro y lo suelta por la rejilla de atrás, por eso está caliente si pones la mano. Pues bien, cómo funciona la aerotermia es exactamente eso mismo pero al revés: un ciclo frigorífico cerrado que captura el calor del aire de la calle y lo mete en el agua de tu casa, gastando electricidad solo para mover el compresor. De ahí salen rendimientos superiores al 400% y un ahorro inmediato de hasta un 50% frente al gas natural y de más del 65% frente al gasóleo, sin quemar nada dentro de casa.
Si además quieres precios, tipos de equipo y normativa, lo tienes todo en la guía completa de aerotermia.
El ciclo en 4 fases
No hay magia: hay un fluido refrigerante cambiando de estado una y otra vez dentro de un circuito cerrado. Estas son sus cuatro fases:
- Evaporación: el refrigerante absorbe el calor del aire exterior y se evapora.
- Compresión: un compresor inverter sube su presión y, con ella, su temperatura.
- Condensación: cede ese calor al circuito de agua de calefacción y ACS.
- Expansión: una válvula reduce la presión y el ciclo vuelve a empezar.
La consecuencia práctica es la cifra que lo explica todo: entrega entre 3 y 5 kWh de calor por cada 1 kWh de electricidad. Una resistencia eléctrica, por buena que sea, se queda en 1 por 1 — genera el calor en lugar de transportarlo, y ahí pierde la partida.

Cuánto se ahorra (vivienda de 120 m², 15.000 kWh/año)
El rendimiento sobre el papel está muy bien, pero lo que se paga son euros. Partiendo del mismo consumo, esta es la comparación con los dos combustibles más habituales:
| Sistema | Consumo | Coste anual |
|---|---|---|
| Aerotermia (COP 4,0) | 3.750 kWh eléctricos | ~675 € |
| Caldera de gas natural | 1.667 m³ | ~1.333 € |
| Caldera de gasóleo | 1.875 l | ~2.437 € |
Traducido a la factura: un ahorro de ~1.762 € al año frente al gasóleo y de ~658 € frente al gas natural. Si dudas entre conservar tu caldera o dar el salto, tienes la comparativa completa con la caldera de gas.
Consumo mensual real
Sobre el papel todo rinde; lo que de verdad manda es el recibo de la luz a fin de mes. Estas son las cifras que se ven de forma habitual:
- Piso 100 m² en zona templada (costa): 45–60 €/mes en invierno.
- Interior peninsular (frío): 75–110 €/mes.
- Verano (refrigeración): 30–45 €/mes.
Un apunte de instalador, de los que no vienen en el catálogo: buena parte de la diferencia entre una aerotermia que ahorra y una que decepciona está en la curva de calefacción. Muchos equipos salen de fábrica impulsando agua más caliente de la necesaria, y así se dispara el consumo; ajustar esa curva a tu vivienda no cuesta un euro y se nota en la factura desde el primer mes.
Preguntas frecuentes
¿Por qué gasta menos que una calefacción eléctrica directa?
Porque no fabrica el calor con una resistencia (ahí 1 kWh eléctrico = 1 kWh de calor), sino que lo transporta desde el aire: con 1 kWh eléctrico mete en casa 3–5 kWh de calor.
¿Qué es la curva de calefacción?
El ajuste que adapta la temperatura del agua a la que hace fuera: cuando el día está templado, impulsa agua menos caliente y el rendimiento sube. Es el mando fino del ahorro, y casi nadie lo toca.
¿El ciclo de desescarche gasta mucho?
Sube algo el consumo en los días fríos y húmedos, pero dura poco y es necesario: sin él, el hielo en la unidad exterior hundiría la eficiencia.
¿Ahorra también en verano?
Sí. Refrigera de forma más eficiente y homogénea que un aire acondicionado convencional, con el mismo equipo que te calienta en invierno.